Financiar el clima, gobernar los territorios:

Análisis crítico del Programa Amazonía Siempre del BID desde los marcos de la justicia climática y feminista

Las organizaciones de la sociedad civil desempeñan un rol esencial en el seguimiento de los programas y proyectos de financiamiento climático. Este trabajo contribuye a la promoción de la transparencia, el acceso a la información, la rendición de cuentas, así como a un ejercicio de fortalecimiento de la participación y el diálogo sobre los modelos de desarrollo, los enfoques, usos y destinaciones del financiamiento, y las soluciones que se están proponiendo frente a la crisis climática. A través de este ejercicio se busca incidir para que los fondos respondan efectivamente a las necesidades de acción climática y se promuevan soluciones justas y coherentes a los territorios y comunidades.

Hacer seguimiento al accionar de la banca multilateral de desarrollo —incluyendo sus préstamos, cooperaciones técnicas y la gestión de fondos climáticos— es particularmente importante. Estas instituciones como bancos públicos de desarrollo concentran una parte significativa del universo del financiamiento climático y, por lo tanto, sus decisiones tienen impactos directos en la orientación de las políticas, las prioridades sectoriales y la calidad de los proyectos implementados. Pensar en términos de justicia climática, no sólo significa la movilización de cantidades y flujos de financiamiento, sino también en las formas en cómo estos llegan y se materializan en los territorios.

El informe a continuación busca profundizar en el rol del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),a través del análisis del Programa Amazonía Siempre por medio de tres estudios de caso. El BID fue el primer banco multilateral de desarrollo en adoptar un programa de coordinación económica para la región amazónica (BID, 2025d)1, por lo tanto, se viene consolidando como la principal plataforma para coordinar el financiamiento internacional en la región, incluyendo recursos de cooperación internacional y de los mecanismos financieros de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Este es el segundo volumen de una serie de investigaciones sobre el financiamiento del BID en la Amazonia. En el primer informe2 se concluyó que es importante que el Banco se aproxime de manera crítica a las implicaciones y responsabilidades que conllevan los múltiples roles que adquiere como implementador, canalizador de fondos y financiador en proyectos en los territorios amazónicos. Al asumir estos diferentes roles, este no solo actúa como un facilitador de recursos, sino que también influye directamente en la dirección y ejecución de estos proyectos, sus narrativas y los modelos de desarrollo que promueve. Todo esto conlleva a la necesidad de un mayor compromiso en términos de transparencia, rendición de cuentas y garantía de los derechos de las comunidades locales.

Este texto se ordena de la siguiente forma: primero, se presenta una breve descripción sobre lo que es el Programa Amazonía Siempre, sus hitos y articulaciones regionales. En esta primera parte se presenta información clave sobre la implementación de la Iniciativa, señalando los enfoques del que parte el programa y la distribución de los Fondos por tipo de operación: préstamos, garantías, cooperaciones técnicas no reembolsables y donaciones. La segunda parte del documento presenta un análisis de casos a partir de tres proyectos que está implementando el Banco en Colombia, enmarcados en las siguientes líneas: Bonos Amazónicos, Bioeconomía y Transición Energética. El análisis se realizó considerando dos ejes temáticos: Justicia Climática y Justicia Feminista, identificando avances, potencialidades, vacíos y limitaciones frente a los casos. Finalmente, se presentan los hallazgos principales y recomendaciones.

¡Conoce el informe completo aquí! 

 

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