Transición Energética Justa

Hacer parte de las energías comunitarias donde los dueños seas las comunidades, utilicen la energía que se capta y puedan vender los sobrantes, para así ir avanzando en transiciones de nuevas energías para sus hogares.

¡Conoce como fue el proceso de instalación de los biodigestores en los departamentos del país!

La implementación de biodigestores en distintos territorios del país hace parte de un proceso piloto entre ASOMI, ACIN, Plataforma de Mujeres Rurales y el Ministerio de Minas y energía, Oxfam Colombia, para la generación de energía comunitaria que busca aportar a la transición energética desde experiencias locales y participativas. Estas iniciativas se desarrollan en territorios rurales e indígenas donde, aunque en algunos casos existe acceso al servicio eléctrico, persisten limitaciones asociadas a los costos de los combustibles, la inestabilidad del suministro o las condiciones de acceso a otras fuentes de energía para el uso doméstico y comunitario. 

Los biodigestores se presentan como una alternativa que permite aprovechar residuos orgánicos disponibles en el territorio para la producción de biogás y biofertilizante, lo que contribuye a reducir el uso de combustibles fósiles como el gas propano o la leña, disminuir costos para las comunidades y fortalecer prácticas de producción local vinculadas a la agricultura, la alimentación o procesos educativos. Al mismo tiempo, estos sistemas promueven formas de generación energética descentralizada que se construyen desde las capacidades y recursos presentes en cada territorio. 

Un elemento central de estas experiencias ha sido el carácter comunitario del proceso. La selección de los lugares de implementación, la instalación de los equipos, los procesos de formación y el mantenimiento del biodigestor han involucrado a organizaciones sociales, instituciones educativas, autoridades territoriales, familias y estudiantes. En varios casos, la comunidad participa activamente en la excavación, instalación, alimentación y seguimiento del sistema, lo que favorece la apropiación colectiva de la iniciativa y su sostenibilidad en el tiempo. 

Las mujeres han tenido un papel relevante dentro de estos procesos, tanto en la organización del cuidado y mantenimiento de los sistemas como en la reflexión sobre alternativas energéticas que reduzcan las cargas asociadas al trabajo doméstico, como el uso de leña para cocinar.  

En este sentido, los biodigestores funcionan no solo como una solución tecnológica para la generación de energía, sino también como una experiencia pedagógica y organizativa que permite fortalecer el conocimiento local, abrir espacios de formación e incidencia, y explorar alternativas comunitarias frente al modelo energético basado en combustibles fósiles. 

¡Mira las fotos del proceso de instalación por organización!

¡Conoce el documento: "Juntanza de territorios para el cuidado de los bienes comunes y de la soberanía energética más allá de los combustibles fósiles!

Este documento presenta la «Juntanza de territorios para el cuidado de los bienes comunes y la soberanía energética más allá de los combustibles fósiles», una iniciativa que articula los esfuerzos de cinco organizaciones de mujeres rurales, indígenas y afrodescendientes de Colombia —la Plataforma de Incidencia Política de Mujeres Rurales, Fuerza de Mujeres Wayuu, Tejido Mujer ACIN-Çxhab Wala Kiwe, la Asociación de Mujeres Indígenas «La Chagra de la Vida» (ASOMI) y Oxfam Colombia— junto con el Ministerio de Minas y Energía. El eje central de este trabajo colectivo es la experiencia piloto de biodigestores comunitarios implementados en cuatro territorios: La Guajira, Cauca, Boyacá y Putumayo, en el marco de la Estrategia de Comunidades Energéticas del Ministerio.

El documento explora cómo estas alternativas energéticas comunitarias generan beneficios que van más allá de lo técnico, abarcando la justicia de género (al reducir las cargas de cuidado y fortalecer el liderazgo de las mujeres en la toma de decisiones), la justicia ambiental y económica (al disminuir la dependencia de combustibles fósiles y fortalecer la soberanía alimentaria), y la autonomía y el tejido comunitario. A través de testimonios de las propias organizaciones, se plantea una visión de transición energética justa, con financiamiento transparente y sin deuda, que reconozca los liderazgos de las mujeres rurales e indígenas y repare los daños históricos causados por la industria extractiva, todo ello desde una perspectiva de soberanía territorial y respeto a la vida y la naturaleza.

¡Conoce el documento completo aquí!

 

¡Mira los mejores momentos de la conferencia "Más Allá de los combustibles fósiles en Santa Marta"!